Todavía el deseo te arrastra algunas noches. Te arrastra como a un golfo por las calles a bares con terraza y pocilgas sin aire. Con humo por aliento y besos de vino negro te acodas en la barra y juegas a ser nadie. Sé que alguna vez has acabado en camas que antes no conocías y has hecho el desayuno a mujeres de un día que te arañaron dentro. Sin embargo regresas casi siempre cansado hasta tu casa, te quitas los zapatos, ropa… Te tumbas a jugar un solitario hasta mancharlo todo de soledad enferma.

hachedesilencio:

Pedro Andreu 

Años y años
muerta
de frío.

Herida.
Rota.

Los buitres
me arrancaron
los ojos
hace
demasiado
tiempo.

Inocencia
extirpada
a dentelladas.

Pero confianza
ciega
todavía
en quien ahora,
en este mismo instante,
abre la puerta
y entra.

Mis ojos
en sus ojos.
Lentamente…

Ana Vega (via hachedesilencio)

(vía hachedesilencio)

Hay gente en ocasiones que deseas que fuera un libro, para así poder cerrarla con un sonoro y seco golpe de la mano, sin marcar la página, y devolverla luego para siempre al lugar en que por derecho corresponde: los mustios anaqueles de una rancia biblioteca.

Roger Wolfe 

(vía hachedesilencio)