hachedesilencio:

Es el poema del que hablo en el post anterior, de los más duros que he leído.
Traducido más o menos es:
Ahora sabes que la muerte no es morirte 
sino que muera alguien querido. Tu 
muerte no te invita al tétrico espectáculo: 
te hace protagonista, y debe ser triste. 
Pero más triste es ver la agonía 
lenta de alguien que amas, como el cuerpo 
tan conocido se degrada y daña 
hasta convertirse en un haz de huesos y piel 
que ni se serva, pero aún ama, 
y habla de curarse con la esperanza 
de quien nunca ha perdido la fe en los demás. 
Clamas entonces a los dioses y contra los dioses 
inútilmente, que los dioses nunca responden 
y su callar es un espejo opaco. 
Vuelve, pues, a tu cercado y hazte fuerte 
con una opción de vida, ahora que sabes 
que morirte no es la muerte, y rellena 
de amor el vacío de la amada muerta. 
Zoom Info
hachedesilencio:

Es el poema del que hablo en el post anterior, de los más duros que he leído.
Traducido más o menos es:
Ahora sabes que la muerte no es morirte 
sino que muera alguien querido. Tu 
muerte no te invita al tétrico espectáculo: 
te hace protagonista, y debe ser triste. 
Pero más triste es ver la agonía 
lenta de alguien que amas, como el cuerpo 
tan conocido se degrada y daña 
hasta convertirse en un haz de huesos y piel 
que ni se serva, pero aún ama, 
y habla de curarse con la esperanza 
de quien nunca ha perdido la fe en los demás. 
Clamas entonces a los dioses y contra los dioses 
inútilmente, que los dioses nunca responden 
y su callar es un espejo opaco. 
Vuelve, pues, a tu cercado y hazte fuerte 
con una opción de vida, ahora que sabes 
que morirte no es la muerte, y rellena 
de amor el vacío de la amada muerta. 
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hachedesilencio:

Es el poema del que hablo en el post anterior, de los más duros que he leído.

Traducido más o menos es:

Ahora sabes que la muerte no es morirte 

sino que muera alguien querido. Tu 

muerte no te invita al tétrico espectáculo: 

te hace protagonista, y debe ser triste. 

Pero más triste es ver la agonía 

lenta de alguien que amas, como el cuerpo 

tan conocido se degrada y daña 

hasta convertirse en un haz de huesos y piel 

que ni se serva, pero aún ama, 

y habla de curarse con la esperanza 

de quien nunca ha perdido la fe en los demás. 

Clamas entonces a los dioses y contra los dioses 

inútilmente, que los dioses nunca responden 

y su callar es un espejo opaco. 

Vuelve, pues, a tu cercado y hazte fuerte 

con una opción de vida, ahora que sabes 

que morirte no es la muerte, y rellena 

de amor el vacío de la amada muerta. 

Todavía el deseo te arrastra algunas noches. Te arrastra como a un golfo por las calles a bares con terraza y pocilgas sin aire. Con humo por aliento y besos de vino negro te acodas en la barra y juegas a ser nadie. Sé que alguna vez has acabado en camas que antes no conocías y has hecho el desayuno a mujeres de un día que te arañaron dentro. Sin embargo regresas casi siempre cansado hasta tu casa, te quitas los zapatos, ropa… Te tumbas a jugar un solitario hasta mancharlo todo de soledad enferma.

hachedesilencio:

Pedro Andreu 

Años y años
muerta
de frío.

Herida.
Rota.

Los buitres
me arrancaron
los ojos
hace
demasiado
tiempo.

Inocencia
extirpada
a dentelladas.

Pero confianza
ciega
todavía
en quien ahora,
en este mismo instante,
abre la puerta
y entra.

Mis ojos
en sus ojos.
Lentamente…

Ana Vega (via hachedesilencio)

(vía hachedesilencio)